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La cola de silicona (o, más concretamente, el sellador de silicona) es un auténtico héroe dentro del mundo de los adhesivos. La flexibilidad y las diversas formas de impermeabilización son las principales razones de su uso casi universal. Sin embargo, la misma versatilidad que lo hace tan útil tiene una limitación significativa; ciertos materiales simplemente no permiten la adhesión. Entender cuáles son estas superficies ‘antiadherentes’ es clave para el éxito de un proyecto.
Superficies clave que resisten la adhesión con pegamento de silicona
La razón principal de este fallo de adhesión es la baja energía superficial. Esencialmente, la superficie es demasiado ‘resbaladiza’ para que la silicona pueda ‘agarrarse’ a ella. Las superficies antiadherentes más comunes son:
Materiales no porosos:
Las superficies lisas -el vidrio es el principal ejemplo, así como determinados metales y muchos plásticos- carecen de cualquier forma de poro en el que pueda producirse el bloqueo mecánico de la silicona. El resultado es una adhesión deficiente.
Plásticos como el polietileno de alta densidad y el polipropileno:
Plásticos de muy baja energía superficial, la unión con silicona es casi imposible; son quejas casi constantes en los sectores del bricolaje y la industria.
PTFE y todo tipo de fluoropolímeros:
(Teflon® es el ejemplo más conocido) - la propiedad antiadherente diseñada es lo que repele de forma natural los adhesivos de silicona.
Superficies contaminadas:
El aceite, la grasa, las pequeñas partículas de polvo o simplemente la humedad crean una barrera casi perfecta. Una limpieza perfecta es un requisito previo para que funcione cualquier adhesivo.
Soluciones para una adhesión satisfactoria en superficies difíciles
Superar las limitaciones anteriores es posible mediante la técnica. El objetivo es aumentar la energía de la superficie y/o crear un sustrato realmente adherente.
Preparación meticulosa de la superficie:
Deben utilizarse disolventes o desengrasantes fuertes (lo ideal es alcohol isopropílico). Es necesario que esté completamente seco.
Cartilla especializada:
Como ya se ha mencionado, una imprimación es sin duda la mejor solución para al menos algunas de las superficies más difíciles.
Creación de un vínculo mecánico:
Lijar ligeramente una superficie no porosa siempre funcionará hasta cierto punto. Los arañazos microscópicos son una forma de adherencia mecánica.
Cómo elegir el pegamento de silicona adecuado:
Ahora se dispone de adhesivos de alta adherencia o específicos para plástico/metal.
Conclusión
El pegamento de silicona es un adhesivo casi perfecto, pero como ocurre con todas las cosas, algunas superficies simplemente no se pegan. La adhesión siempre formará parte del proceso. Impermeable o no, se puede y se debe conseguir una unión fuerte y/o duradera.