Cuando el sellador caduca, puede que no se cura, no se adhiere ni funciona correctamente, aunque parezca que todavía se puede usar.
Entre los signos habituales de que el sellador ha caducado se incluyen:
| Problema | ¿Qué ocurre? |
|---|---|
| Cartucho rígido | El sellador se ha endurecido dentro del tubo y no sale al apretarlo. |
| Textura grumosa o granulada | La estructura química ha empezado a descomponerse |
| Separación | Es posible que se separe del sellador algún líquido, aceite o disolvente |
| Curado lento o fallido | Puede permanecer pegajoso, blando o húmedo durante demasiado tiempo |
| Adhesión deficiente | Puede desprenderse del cristal, el metal, los azulejos, el hormigón o el plástico |
| Grietas o contracción | Es posible que la junta falle antes de lo previsto. |
| Problemas de moho u olores | Algunos selladores de baño caducados pierden su eficacia contra el moho |
Para sellador de silicona, el mayor riesgo es que pueda no curarse correctamente. Puede seguir estando pegajoso, curarse de forma desigual o no adherirse a la superficie.
El uso de sellador caducado supone un riesgo para baños, cocinas, ventanas, tejados, canalones o juntas exteriores, ya que el sellado podría presentar fugas más adelante. Antes de utilizarlo, comprueba la fecha de caducidad y prueba una pequeña cantidad. Un buen sellador debe salir con facilidad, tener una textura homogénea y endurecerse con normalidad en el tiempo previsto.
Si está endurecido, se ha separado, huele de forma extraña o no se cura tras una prueba, cámbialo.